martes, 9 de febrero de 2016

La Gran Mentira

Quizás el obstáculo más difícil para aprender el arte de vivir sea lo que llamare la gran mentira. No se limita al terreno de la información humana: al contrario, esta no es más que una manifestación de la gran mentira que penetra todas las esferas de nuestra sociedad. Es productos que se fabrican para durar poco, sobrevalorados, o realmente inútiles, sino perjudiciales, para el comprador; esa publicidad que mezcla un poco de verdad con mucha falsedad, y otros muchos fenómenos sociales forman parte de esa gran estafa. El valor real de una mercancía se encubre con el que indican la publicidad.
Fromm. Del tener al ser.Paidos2007. Pag27

Lamentablemente nos hemos acostumbrado a vivir y convivir con la mentira. En muchas ocasiones creemos todo lo que el mundo nos dice y en muy pocas alcanzamos a vislumbrar la mentira envuelta en todo el discurso de esta sociedad moderna.
Vivimos en un mundo enajenado con los medios de comunicación, e idiotizado con las estrellas televisivas, creyendo todas las mentiras que estos dicen. 

Vemos a gente que canta y actúa opinando y hablando del aborto, homosexualidad, educación, matrimonio y demás, tomando sus opiniones como verdaderas cuando no lo son  de temas que le corresponden a profesionales de la salud mental  a Médicos. Lamentablemente la sociedad en general está creyendo todo lo que el mundo nos dice. Pero la responsabilidad es nuestra, toda nuestra. Analicemos que cosas vemos, escuchamos y permitimos en nuestras vidas y hogares que van en total descuerdo con Dios.

La Biblia nos dice en Efesios 6:14
Estad pues, firmes, ceñidos nuestros lomos con la verdad.
Tener la verdad en nuestros corazones nos ayudara a saber cuál es la mentira.
También nos dice en Romanos 12:2 l siguiente
No os conforméis a este siglo, sin transformaos por medio de la renovación de nuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Dios ha dejado en su palabra lo que necesitamos para vivir correctamente de acuerdo a su voluntad en este tiempo, pero depende de nosotros leer la biblia y conocer su verdad.


Deborah MHM