jueves, 12 de marzo de 2015

Vida en formación

Cuando nacemos, no estamos realmente maduros y necesitamos de alguien que no cuide y nos alimente durante el tiempo en que estamos incapacitados para esto, Cuando nacemos  somos seres en formación. Espiritualmente psicológicamente es lo mismo. A lo largo de la vida, las opiniones, enseñanzas, cultura, estilos de vida y los hábitos conforman nuestra vida, y es necesario que vayamos desechando alimentos e incorporando otros que traerán los nutrientes necesarios a nuestra vida, que nos ayudaran a madurar y desarrollarnos, tal como lo hace un bebe dejando la leche y dándole paso a las papillas y a alimentos mas fuertes.
Todas las influencias culturales, educativas deben analizarse, clasificarse, aceptarse, rechazarse o sustituirse. Estas cosas son como ladrillos de construcción en nuestra vida.

La muerte y la vida están en el poder de la lengua. PROV 18:21

Vivimos o morimos por la palabra que recibimos y exaltamos en nuestras vidas, asi como por las que nosotros expresamos en referencia a nuestra propia vida.
Todos los días se nos presentan cientos de pensamientos, ideas y sugerencias.
Por ejemplo hoy tendre la oportunidad de salir, y se me presentaran cientos de sugerencias en espectaculares, anuncios, folletos, radio y televisión así como recuerdos del pasado y proyectos para el futuro. Al final uno mismo decide que es lo que vamos a creer y exaltar e nuestras vidas. So lo tu puedes controlar este aspecto de tu vida. Dios nos ha dado una libre voluntad sobre nosotros mismos, tu eres el factor determinante.
Todas estas influencias  se encuentran siempre en el proceso de sugerirle cosas a la imaginación humana, algunas buenas y otras  nocivas para tu crecimiento como una persona madura y un cristiano exitoso.
Para vivir una vida cristiana exitosa, el estado de tu mente debe permanecer bajo supervisión constante a fin de permitirme recibir la información necesaria para desempeñarte con eficiencia en la sociedad de hoy.
Debes entender que a lo largo del día y de tu vida se te presentara información negativa sin importar cuan santo y consagrado seas. La clave para vivir una vida victoriosa es recordar que los pensamientos los controla todo lo que le permites que ingrese a tu mente, lo aceptes como verdad y lo exaltes como norma para tu vida.

En Proverbios 23:7 Leemos que a la persona lo determinan sus pensamientos.
Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.

La biblia también dice de Jesús:
Como Él es, así somos también nosotros en este mundo. 1Juan 4:7

Aférrate a esa verdad y nunca lo olvides. Como siempre les digo a mis pacientes, no es fácil pero si se puede.  Tú eres quien tiene la decisión de aceptar o rechazar pensamientos en ti. Veo constantemente a personas que viven una vida de tristeza y minusvalía porque a lo largo de su vida les han dicho que son tontos, que no pueden hacer las cosas o que no valen. En la vida de un cristiano esto no debería operar, porque Dios nos da una nueva identidad en él. Somos hijos de un rey, Creaturas suyas, que nos hizo poco menor que los ángeles, con semejanza a él. Te invito a que reconsideres tu posición como persona, que aceptes tu identidad como hij@ de Dios y lo que eso conlleva y que no aceptes  para ti ideas falsas y pensamientos que afectan tu vida emocional y psicológica y que no van de acuerdo con la palabra de Dios.
Con profundo cariño

Deborah MHM

miércoles, 4 de marzo de 2015

Martillo y cincel.
Creo que hemos leído en cuantiosas ocasiones, en la biblia que no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra potestades en el aire, príncipes de las tinieblas etc, y a veces no nos queda muy claro cómo es que estamos en una lucha de la que no somos conscientes o no sabemos cómo está funcionando. A medida somos derrotados del mal, porque no tenemos una estrategia de ataque.
Otro de nuestros puntos débiles es la ignorancia que tenemos a cerca de nuestro enemigo, como pelea y cuáles son sus instrumentos de guerra para con las personas.
Ya que esta serie de lecciones está enfocada a derribar las fortalezas mentales les explicare un poco.
Considero que al igual que yo, te has visto entre dos vertientes, decidir por lo que es correcto y por lo que sabemos que no es correcto.
La batalla más importante está en vuestra mente y nuestra voluntad.
Una de las estrategias del enemigo en la vida de todo cristiano es hacer que divagues en tu pensamiento, te pones a fantasear con una vida de telenovela, que pasaría si te ganaras la lotería, o fantaseas con la chica de tu sueños, que por supuesto no existe porque es creación de la tecnología, entre muchas otras cosas que puedes tener en mente, odio, resentimiento, deseos de venganza y un sinfín de pensamientos, emociones y sentimiento que alimentamos día a día y reforzamos con ver televisión, revistas, internet, etc.
Y por supuesto que si le damos rienda suelta a nuestra imaginación con estas cosas, poco después te darás cuenta que tus conductas y sentimientos  irán de acuerdo a lo que tienes en mente. Si todo inicia con un deseo y un pensamiento, la decisión está en nuestras manos. Tenemos una libre voluntad que nos permite elegir en que ponemos nuestra atención, y a que se la quitamos.
Aprender a usar las armas de la milicia que Dios nos ha dejado en su palabra es muy importante, y aquí te dejare una de tantas. La espada de la Palabra de Dios.
Es importante aprendérsela de memoria, entenderla y aplicarla a nuestra vida personal.

Yo te recomiendo que memorices el texto que te dejo en esta lección y que cada que identifiques un pensamiento que no va de acuerdo con la voluntad de Dios, o que simplemente no trae nada bueno a tu vida lo repitas y medites en él. Te darás cuenta que a veces te costara trabajo mantener la palabra  de Dios en tu mente, pero una vez que lo logres  estarás quitando un ladrillo o varios de ese muro que has levantado en tu vida. La palabra de Dios es como ese martillo y cincel que te ayudan a despegar o quitar a cachos esos ladrillos de una pared que quieres derribar.
Debora MHM