miércoles, 21 de enero de 2015

Primeramente quiero pedirles una disculpa, en la primera publicación, había mencionado que hablaría acerca de cómo derribar nuestras fortalezas mentales. Da la casualidad que mi fuente de inspiración, o sea mi librito se extravió y no lo encuentro. Así que en lo que recupero mi libro estaré publicando algunas cosas de inspiración personal, que espero que les ayude a su vida diaria.


Vivir sin miedo



Hace poco estuve platicando con una amiguita, ella me comento que a una de sus hermanas la habían secuestrado hace apenas unos días atrás, subió a un taxi “por seguridad” y resulta que el taxista se baja del coche a ver una pequeña falla mecánica a su coche y hace una señal a sus cómplices, se sube a el auto y con él otros dos tipos, le tapan la cabeza a la chica para que no pudiera ver nada y se la llevan. Por fortuna no le hicieron ningún daño  físico, la tuvieron en un cuarto bajo vigilancia en lo que se comunicaban con amigos y familiares para pedir el dinero del rescate. Presionan a los familiares para que entreguen el dinero y aseguran entregaran a la chica, gracias a Dios así fue. No la entregaron en el lugar acordado, pero si la entregaron sana y salva, por supuesto con un daño emocional y psicológico que le durara un tiempo.
La mayoría de la gente que me conoce y que sabía del caso empezaron a decirme, cuídate mucho, no andes sola, no tomes taxi, Cuando se oscurezca ya no salgas, no te arregles tanto etc, eres una mujer soltera y puede pasarte lo mismo.  
Entonces el miedo quiso hacerme presa y por unos momentos empecé a pensar lo horrible que ha de ser que te secuestren, la infinidad de cosas que me pudieran suceder. Pero poco después la luz llego a mi vida, como un viento suave y apacible llego a mi mente, este bello pasaje a mi mente, El que habita al abrigo del altísimo morara bajo la sombra del omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré, el me librara del lazo del cazador, y de la peste destructora. Con sus plumas me cubrirá, y debajo de sus alas estaré segura; escudo y adarga es su verdad. No temeré…ni de mortandad que en medio día destruya. Salm 91 (Adaptado a primera persona, para mi convicción personal). Gloria a Dios, en ese momento vino a mi vida la paz de Dios, y decidí parame en fe, sabiendo que Dios protege y guarda mi vida, puedo vivir confiada, porque mi fundamento y mi confianza no está en una seguridad terrenal, sino divina. Entonces puedo vivir y salir a trabar en paz porque Dios está conmigo.
Qué bueno es tener la seguridad de saber que Dios está con nosotros, conozco gente cristiana, que dice creer en Dios, en su hijo Jesucristo, en el Espíritu Santo, pero viven una vida llena de miedo,  miedo de que los asalten, de que cuando no estén en sus casa entren a robarles sus pertenencias, de que los secuestren, etc. Pero estoy segura que no es lo que Dios desea para nuestras vidas, si decimos que creemos en el Entonces creemos también en su palabra, y su palabra está llena de promesas y bendiciones para los que creen en él.

Querido amig@, sabemos que los tiempo son difíciles aquí en México y casi en cualquier parte del mundo, que la violencia ha crecido y que cualquier cosa nos puede pasar, pero la voluntad de Dios es que confiemos en él y su voluntad, es que podamos vivir confiados en él. Si tú eres una persona que le ha dado permiso al miedo de anidar en tu corazón, espero que esto que te comparto te ayude a agarrarte de la palabra de Dios y sus promesas y deseches todo miedo de tu vida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario